miércoles, 19 de marzo de 2008




LA HIDRATANTE DE TU ALMA ES LA ORACION






Si no hidratas la peil de rostro esta se marchita.



Asi, si no oras tu alma se reseca.



pero a medida que confias en Dios, el afán y la ansiedad desaparecen, y aprendes a reposar y esperar en el señor.